El maíz es una gramínea de producción anual originada en América e introducida en Europa en el siglo XVI. En la actualidad, es el cereal con mayor volumen de producción a nivel mundial, superando con creces al trigo y el arroz, donde en la mayoría de los países americanos, el maíz constituye la base histórica de la alimentación de la región.
Esta planta es conocida comúnmente como maíz, derivada de la palabra taína mahís con la que los indígenas del Caribe lo conocían. Dependiendo de la región o lugar donde nos encontremos, recibe también otros nombres en español como oroña, danza, zara, millo, mijo o panizo. En Canarias se le llama millo, palabra que tomaron del portugués, milho, y a la mazorca de maíz le dicen piña de millo.
En México, las mazorcas ya maduras, pero frescas, se denominan elote proviniente del nombre náhuatl elotl, al igual que en Sudamérica y en otros países de esa región reciben el nombre de choclo, del quechua chujllu, y en Venezuela el nombre de jojoto.
Producción.
La producción a nivel mundial de estas semillas alcanzó los 880 millones de toneladas en el año 2001. En comparación con los 570 millones de toneladas de trigo o los 400 millones de arroz, es comprensible la importancia a nivel mundial del maíz, no sólo económicamente sino a todos los niveles.
Estados Unidos es el mayor productor con cerca del 45% de la producción total mundial.
Actualmente el maíz es sembrado en todos los países de América Latina. Así, éste constituye, con el frijol, calabaza y chile el alimento fundamental en toda América.
Uso del maíz.
El uso principal del maíz es para la alimentación, donde puede cocinarse entero, o desgranado (para ensaladas, sopas y otras comidas). La harina de maíz denominada "polenta" puede cocinarse sola o emplearse como ingrediente para otras recetas. El aceite de maíz es uno de los más económicos y usado para freir alimentos.
En la cocina latinoamericana está siempre presente en tortillas, locros, sopa de cuchuco, choclo o chócolo, arepas, cachapas, hallacas, hallaquitas, etc, y en muchas ocasiones reemplaza al pan de trigo en la cocina tradicional. En muchos países de esta región es muy importante el consumo de harina de maíz precocida. También es utilizado en una bebida caliente realizada a base de maíz llamada atole, y otra fría llamada tejuino. La bebida fermentada o chicha es una bebida tradicional aborigen en muchos países latinoamericanos.
El maíz frito es un producto bastante actual que se vende bajo diversas marcas como "Mister Corn" como una opción alternativa de aperitivo ante las patatas fritas o los cacahuetes. Otras aplicaciones que se pueden dar son las "tostadas", una tortilla semiplana a la que se le añaden verduras y guisados a base de pollo, carne deshebrada o cebiche, snacks del tipo Frito Lay, o cereales para el desayuno como los Kellogg's "Corn Flakes".
También existe una variedad de maíz en la tierra de los Incas llamada: maíz morado, de donde sale una bebida no alcohólica conocida como Chicha Morada, también llamada la Cola de los Incas, algo delicioso.
Notas.
El maíz es un grano integral imprescindible en cualquier dieta sana. Es rico en fibra, y previene la diabetes, enfermedades cardiovasculares e incluso el cáncer. Estas propiedades son típicas de los cereales integrales que han sido poco tratados, es decir, que no se les ha quitado el germen.
Las palomitas son un claro ejemplo de esto, pues son obtenidas a partir de granos de maíz vírgenes los cuales contienen todas sus propiedades intactas como el artefacto, rico en fibra y vitamina B; el endospermo compuesto por hidratos de carbono y proteínas y el germen lleno de antioxidantes, vitamina E y grasas insaturadas. Componentes que hacen de las palomitas el gran alimento desconocido de cualquier dieta.
Por lo general, la mayoría de la gente no ingiere la cantidad necesaria de cereales ricos en fibra, por lo que las palomitas pueden ser un buen aliado. Eso sí, hay que evitar las que vienen envasadas, por contener aceites, mantequillas, etc,. La mejor opción es hacerlas uno mismo en casa con un poco de aceite de oliva, incluso mucho mejor sin nada de aceite (en un palomitero especial) y sal, con lo que evitaremos las grasas saturadas y las toxinas que tan mala fama han dado a este alimento.

