Por qué explota el maíz.
Como todos los granos de cereales, el grano de maíz utilizado para las palomitas contiene una cantidad de humedad en su endospermo o núcleo, almidonado con hasta un 90% de almidón. A diferencia de la mayoría de otros granos, la corteza externa o pericarpio, es muy gruesa e impermeable a la humedad.
A medida que el grano se va calentando hasta su punto de ebullición, desde los 100 °C hasta los 175 °C, el agua que existe dentro del grano empieza a convertirse en vapor, generando una presión interna. En la mayoría de los granos (incluyendo los granos defectuosos del maíz para palomitas), este vapor se escapa tan rápido como se va transformando, pero en los granos del maíz para palomitas, el vapor no escapa debido a lo grueso e impermeable que es la corteza que lo mantiene sellado, pero la presión interna llega a tal punto que la corteza no puede contenerla y genera una pequeña explosión. La fuerza de la explosión gira el grano desde adentro hacia fuera y el contenido del núcleo sale al exterior. Más importante es que debido a la humedad que se encontraba uniformemente distribuida dentro del núcleo almidonado, la expansión de la explosión convierte el endosperma en una especie de espuma, la cual le da a las palomitas esa textura única.
Hay dos explicaciones muy claras para aquellos granos de maíz que no explotan después de haber sido expuestos a las altas temperaturas. La primera es que los granos no tenían la suficiente humedad para crear el vapor necesario para explotar. La segunda explicación, de acuerdo a la investigación realizada en el año 2005 por el Dr. Bruce Hamaker de la Universidad de Purdue, es que los granos que no explotan pueden tener la corteza agujereada, lo cual también impide que se genere la presión suficiente para que revienten.
Las palomitas de maíz como material para embalar.
Desde hace tiempo se vienen empleando las palomitas de maíz (sin grasa), en lugar de espuma de poliestireno, como material de relleno en paquetes, para la protección de mercancías durante el transporte. Las palomitas de maíz después de servir como material de embalaje, se pueden aprovechar como alimento para aves o ganado o pueden valer también como abono orgánico. Teóricamente también pueden ser consumidas por los humanos, pero son totalmente insípidas.

